Gestión del talento segunda entrega
por Gerardo Figueroa Graziani*
En la gestión del talento, especialmente en trabajos donde el componente creativo es clave, existe un costo silencioso que muchas organizaciones ignoran… pero que todas pagan: el de las interrupciones.
Me refiero a interrupciones no planificadas que rompen la concentración: llamadas telefónicas, mensajes de WhatsApp, correos, consultas improvisadas o reuniones innecesarias
—Jorge, ¿lo del próximo viernes es almuerzo o cena?
—Amor hoy recién es lunes, estoy trabajando.
Estudios como el de la Universidad de California realizado por la doctora Gloria Mark, muestran que una persona puede tardar más de 20 minutos en retomar una tarea tras una interrupción, y aún más en recuperar su nivel de concentración previo. La cifras suena exagerada pero organismos internacionales coinciden en ellas y esto afecta directamente la calidad de y la eficiencia en el trabajo.
No se trata de un asunto personal. Estamos ante un problema estructural de organización y productividad.
Organismos como la Organización Internacional del Trabajo señalan que la eficiencia en el uso del tiempo y la adecuada organización del trabajo son factores críticos para el desempeño y rentabilidad.
Una interrupción innecesaria genera tres impactos claros:
- Rompe el foco cognitivo: afecta la calidad del trabajo
- Alarga el tiempo de ejecución: impacta la cadena operativa
- Reduce la productividad: merma los resultados económicos
No estamos perdiendo minutos, estamos perdiendo capacidad productiva medible en miles de dólares.
Ejemplo simple por persona:
- 5 interrupciones al día demandan en promedio 100 diarios minutos perdidos en recuperación (~1.6 horas)
- Una pérdida anual de aproximadamente 400 horas / 50 días laborales
- Si el costo por hora es de $20, hablamos de una perdida de $8,000.00 al año.
- Si es de $40 son $16,000.00 al año .
Por eso gestionar las interrupciones no es un tema de orden personal, es una cuestión de gestión.
Hace años implementamos una práctica sencilla: limitar las interrupciones telefónicas a casos realmente urgentes, dejar celulares en la entrada de la oficina y agrupar la revisión de correos y reuniones internas en momentos acordados y definidos. Las mejoras en la calidad del trabajo y en el ambiente laboral no se hicieron esperar.
De ello hablaremos en la próxima entrega.
*gfg fundador de figueroa & asociados está en el negocio de las comunicaciones corporativas desde 1983. Ha sido supervisor creativo de JWT Peruana / director creativo de JWT y Ogilvy en Ecuador / Consultor internacional del Johns Hopkins Center for Communication para programas de salud reproductiva en Ecuador, Perú, Bolivia y Nicaragua. Catedrático de comunicación y medios en la escuela de Post Grado de la Universidad San Ignacio de Loyola. Expositor invitado en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Universidad de Lima, Pontificia Universidad Católica del Perú, Universidad de Piura, Universidad San Martin de Porres e IPAE. Columnista de América Economía y Biznews.