Con demasiada frecuencia algunos escuchamos con prejuicios o descartamos de antemano la opinión de otros simplemente porque son demasiado jóvenes o mayores, privándonos de conocimientos que solo la vida, recorrida desde lugares diferentes, puede ofrecer.
Tanto en los negocios como en la vida, descalificar una opinión por la edad de quien la expresa es un grave error. La experiencia no vale más ni menos por los años que la respaldan, sino por las lecciones que aprendimos. Un joven o un viejo pueden haber vivido algo que nosotros ni imaginamos y renunciar a reflexionar sobre lo que nos dicen es, muchas veces, renunciar a descubrir perspectivas capaces de transformar y enriquecer nuestro punto de vista.
La riqueza de una conversación no está en la edad de quienes hablan sino en la experiencia que cada uno pone sobre la mesa.
*gfg fundador de figueroa & asociados está en el negocio de las comunicaciones corporativas desde 1983. Ha sido supervisor creativo de JWT Peruana / director creativo de JWT y Ogilvy en Ecuador / Consultor internacional del Johns Hopkins Center for Communication para programas de salud reproductiva en Ecuador, Perú, Bolivia y Nicaragua. Catedrático de comunicación y medios en la escuela de Post Grado de la Universidad San Ignacio de Loyola. Expositor invitado en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Universidad de Lima, Pontificia Universidad Católica del Perú, Universidad de Piura, Universidad San Martin de Porres e IPAE. Columnista de América Economía y Biznews. Contáctalo a gerfig@icloud.com