Navegando en la tormenta

por gerardo figueroa graziani*



        El intercambio de amenazas y zarpazos arancelarios al que seguimos expuestos, la desindustrialización de las principales economías occidentales y la cada vez más agresiva competencia entre los gigantes de la economía mundial, no termina de pasarnos la factura. Millones de personas en el mundo despiertan con una sobredosis de incertidumbre sobre su estabilidad patrimonial, laboral y mental; sobre la salud y permanencia de sus rentas; sobre la estabilidad y valor de sus ahorros; sobre el precio que tendrán que pagar por los productos o servicios que necesitan, breve: sobre el presente y el futuro inmediato a mediano y lago plazo del costo de su vida. Nadie está seguro de lo que sucederá mañana ni de cómo lo afectará. 

        Algunos aconsejan mantener la calma mientras el intercambio nos zarandea, otros minimizan los hechos diciendo que se trata de un déjà vu, sin embargo la incertidumbre desestabiliza y empuja a muchos a cometer errores cuando no a mantenerse en un desagradable estado de zozobra. 

        Difícil saber qué recomendar y menos qué hacer. Algunos optan por ponerse en modo avión, como los móviles; otros adoptan la actitud del encuestado "no sabe no opina" y no faltan los que, en actitud de miembros del congreso, la pasan piola: se abstienen. Quizás, para levantar el nivel, lo mejor sea hacer como los veleristas en medio de las tormentas:

        - Reduzca el tamaño de las velas, o sea su exposición financiera al riesgos.

        - Asegúrese de estar y tener todo bien sujeto. Tome el control.

        - Ajuste el rumbo, navegue en ángulo al viento (atraviese), ni en contra ni dejándose llevar por él. 

         - Cierre escotillas y revise estanqueidad. Se trata de evitar que el agua entre así que tape todos los agujeros que encuentre y ponga sus bienes a buen recaudo de modo que, si se mojan, sea lo menos posible.

        - Prepare el equipo de emergencia. Tenga un plan B que pondrá en marcha cuando estime que la crisis pasó de ciertos límites.

        - Mantenga la calma, tire el ancla y ahorre energía.

        Esta claro que no soy más que un observador, quizás tan estresado como usted. Los veleristas saben que el estrés desgasta rápido, así que los más experimentados guardan la calma, se hidratan y se turnan para descansar en lo posible.

   

Algo más sobre el manejo de Crisis

*gfg fundador de figueroa & asociados  está en el negocio de las comunicaciones corporativas desde 1983. Ha sido supervisor creativo de JWT Peruana / director creativo de JWT y Ogilvy en Ecuador / Consultor internacional del Johns Hopkins Center for Communication para programas de salud reproductiva en Ecuador, Perú, Bolivia y Nicaragua. Catedrático de comunicación y medios en la escuela de Post Grado de la Universidad San Ignacio de Loyola. Expositor invitado en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Universidad de Lima, Pontificia Universidad Católica del Perú, Universidad de Piura, Universidad San Martin de Porres e IPAE. Columnista de América Economía.

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