Durante años, la política dejó de ser debate y se convirtió en publicidad.
Y ustedes crecieron en medio de eso.
- Spots de 20 segundos.
- Frases vacías.
- Promesas imposibles.
- Todo empaquetado como si fuera una hamburguesa o un shampoo.
Y lo más incómodo: a quienes les interesa, les funciona.
Porque cuando falta información, sobra emoción.
Y cuando sobra emoción, desaparece el criterio.
El problema no es la política. Es cómo la están consumiendo.
Hoy no están eligiendo.
Están reaccionando.
- Si no hay información → no hay conocimiento.
- Si no hay conocimiento → no hay pensamiento crítico.
- Y sin pensamiento crítico… no hay democracia.
Entonces, acá va el desafío:
- No compartas slogans.
- Cuestiona propuestas.
- No te quedes con el spot.
- Exige el argumento.
- No le des likes a los ingeniosos.
- Dáselos a quienes mejor responde preguntas básicas e incómodas.
No aceptes:
-
Educación resumida en un jingle
-
Salud explicada en un reel
-
Economía convertida en slogan
-
Candidatos que no debaten
Exige:
-
Debates reales
-
Datos verificables
-
Respuestas incómodas
-
Propuestas sostenibles
Porque si no lo haces…
- No estás votando.
- Ni siquiera estás comprando.
- Estás siendo utilizado.
Ojo, cuento contigo!
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Tus comentarios enriquecen el blog